jueves, 22 de octubre de 2015

Arquitectura viviente

Supervivencia inviable
Imposibles hogares
Casas en adaptación
Ambientación sobre quietud
Inmovilidad estática
Estatua de sueño
Onírico lo triangular
Pirámide de palabras
Babel canalizado
Canales en vida
Vida ascendente
Escalera a lo divino
Deidades representadas
Reflejo de montañas
Cerros en celosía
Muros nocturnos
Crepúsculo de vidrio
Cristales de sol
Luces de plata
Argentado rascacielos
Edificación monumental
Monumento a lo gigante
Enorme expansión
Crescendo en civilización
Ciudades obreras
Trabajadores de lo perdido
Errantes sin identidad
Distinción limitada
Frontera destruída
Caos de creación
Construcción a la vida
Vigor del crecimiento
Desarrollo al alma
Espíritu en fuerza
Forzado lo vanidoso
Narcisismo destructor
Ruptura a lo natural
Orgánica existencia
Estancia esencial
Fuente de lo invisible
Impalpable continuidad
Ritmo en evolución
Avance a las cenizas
Escombros para renacer

viernes, 9 de octubre de 2015

Yucatán mon amour

Vámonos a ese lugar en el que las palabras fueron olvidadas, dejemos este paraíso para ir a aquel otro, en el que lo perdido ha encontrado su santuario.

Allá donde las casas están pintadas de una nostálgica alegría, y los faros se cuelgan de estas para darles luz en las noches más oscuras.

Vamos a donde se cocina con tinta indeleble para que los sabores se impregnen en el paladar del degustante.

Aquel sitio en el que los rastros de una civilización perdida no fueron sacrificados por un falso ideal.

Vamos a aquella tierra donde las aguas nos conectan debajo de nuestros pies para que nos volvamos uno mismo con todo.

Donde ni siquiera una blanca nube perdida en un cielo azul tiene miedo de lucirse un momento al orquestar una lluvia de chispas frente al ardiente sol.

Vayamos a donde las pirámides miran al cielo mientras son acogidas por su madre jungla.

Donde las historias cobran vida y las contamos en un eco con distintas voces que se funden en una misma.

Naveguemos bajo tierra hasta descubrir el mundo más allá; encontremos lo perdido; vivamos lo que no es nuestro; dejemos que las aguas nos abracen; y escuchemos los colores en el palpitar de nuestro corazón.