Mis manos se mueven a través éste papiro que nunca verás.
Este regalo que es sólo tuyo, no lo recibirás.
Perdiste tus sentidos. No eres más que oscuridad flotando en la plena nada de tu interior.
Hermosa criatura divina. Tu ser dotado de belleza tenebrosa.
Oscuridad es lo que eres tú.
La luz que te rodea es sólo un eclipse.
Floreces en la penumbra.
El cielo estrellado de una noche de luna nueva.
Lúgubre.
Negra.
Un océano de tinta.
Te utilizo para escribir.
Mi luz oscura.
Sombra dentro de una iridisencia y no viceversa.
Intento comprender tus tinieblas.
He estado ahí. Donde puedo ver tan poco.
Me pierdo en ti.
Pero tú no lo sabes.
No conocerás aquello que yo escribí para ti.
¿Cuál es el punto? Dímelo, por favor.
¿Cuál es el punto de crear algo que nunca verás?
Oscuridad: ¡Háblame!
Dime quién soy yo.
No sé quién seas tú.
No te conozco.
Mis letras son para ti.
Y para cuando lleguen a ti, ya habrás dejado de existir.
He estado ahí. Donde puedo ver tan poco.
Me pierdo en ti.
Pero tú no lo sabes.
No conocerás aquello que yo escribí para ti.
¿Cuál es el punto? Dímelo, por favor.
¿Cuál es el punto de crear algo que nunca verás?
Oscuridad: ¡Háblame!
Dime quién soy yo.
No sé quién seas tú.
No te conozco.
Mis letras son para ti.
Y para cuando lleguen a ti, ya habrás dejado de existir.
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